sábado, 27 de junio de 2015

Demos inicio a la desesperación



Les doy a todos la bienvenida a este humilde blog donde subiré, al menos en un principio, historias que he escrito. El nombre puede resultar confuso, pero ninguno de estos cuentos piensa alentar al suicidio, ni servir como una ayuda para la persona que está pensando en suicidarse. Tal vez lo sean, pero el objetivo no es ese. No hay un objetivo real, más allá de simplemente subir lo que tenga ganas. 

El surtido será extremadamente variado. Terror, drama, comedia. Historias de asesinos, de soldados, e incluso de sandias vivas. Cualquier cosa que se me haya ocurrido alguna vez o se me vaya a ocurrir, tendrá su paso por este lugar. De momento, actualizare cada sábado con una historia, las primeras semanas con algo viejo, ya que tengo mucho acumulado con los años, eventualmente llegaran las historias nuevas escritas directamente para aparecer acá.

¿Y por que ese nombre para el blog entonces? Ni idea. Como estos cuentos no cumplen ninguna función, es posible que sea algo bueno que tampoco lo cumpla el titulo. Es solo algo que me vino dando vueltas hace mucho tiempo, surgido de la nada como mucho de lo que voy a subir. Puede que, indirectamente y sin saberlo, lo vea como una demostración de poder, como que este blog me da alguna clase de control o influencia sobre la vida de alguien. O puede que sea mi suicidio del que esté hablando, y escondido en cada posteo se encuentren mis últimos deseos. Otra posibilidad es que sea el nombre de un cuento que alguna vez escribiré y que por ahora no es nada más que un titulo. O tal vez este blog sea el cuento, un cuento sin final, un cuento que de esa forma, siempre se encontrara antes del suicidio, antes de ese “FIN” con el que termina su propia vida, porque es el cuento el que, al fin y al cabo, le pide al escritor que le dé su final.

Ah, y doy las gracias a mi amigo Nahuel Pezo que se encargara de corregir mis errores ortográficos y gramaticales, contener mi locura un poco para que las cosas se entiendan, y darme consejos de escritura que nunca seguiré.

Creo que esta introducción carece lo suficientemente de sentido como para que se den una idea de qué va a venir a partir de ahora. Bienvenidos a mi humilde locura.

1 comentario: