Este texto
originalmente fue para un concurso, por eso es bastante corto, ya que tuve que
atenerme a una cantidad de palabras especificas (como odio eso). Si se ve muy
similar al anterior es porque en cierta forma fue un “Remake” que hice de ese
pero para el concurso. Y de nuevo Antonio Sotomayor hace la revisión esta vez.
Nahuel volverá la próxima semana.
En un primer momento pensé
que mi hija gritaría más, pero al final su madre fue la que me dio la sorpresa.
Cuando las autoridades llegaron, ya había terminado. Les fue inesperado
encontrar los cadáveres de mi mujer y mi hija, con mis manos manchadas de
sangre hasta el codo, más aun porque yo había hecho la llamada, pero todo era
necesario para marcar mi punto.
El juicio fue largo y
tedioso. Yo ya había vivido varios de ellos, solo que nunca desde esta
posición. Muchos de mis compañeros estuvieron allí, intentando aducir que mis
actos no habían sido los de un hombre cuerdo. Debo admitir que su esfuerzo era
valorable, hasta varios policías habían vomitado al ver lo que yo había hecho,
que alguien aun me guardara empatía era asombroso. Al final salieron
victoriosos, y fui enviado a un hospital psiquiátrico en vez de a una cárcel. Me
senté tranquilamente en mi cuarto acolchado, y esperé a que se fueran para
terminar con esto. Lloré, y bastante, pero después no pude evitar sentirme
bien. Lo había logrado, después de años de trabajar con los más peligrosos
psicópatas, de analizar sus delicadas mentes, había logrado lo impensable, había
activado la locura de manera voluntaria, y la había apagado una vez que hubiera
terminado. Fue terrible, lo sé, pero ahora estaba cuerdo, y me daba cuenta de
los actos horribles que había cometido, ya no había vuelta atrás, pero si mucho
trabajo por hacer.
Con cierta dificultad
grité para avisarle a los guardias, pero no contestaron, probablemente tendría
que insistir, y por mucho tiempo, me iba a costar convencerlos, pero ahora ya
no estaba loco, era un hombre cuerdo una vez más, un hombre cuerdo, si.
Lentamente, los muros a mí alrededor se me hacen más cerrados, y siento como mi
última afirmación se pone en duda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario